Inicio Blog Nosotros Contacto Comprar — $4.99
Inversión

Fondos indexados: por qué Buffett los recomienda para casi todos nosotros

Warren Buffett, que se hizo multimillonario seleccionando empresas individualmente, le recomendó a su esposa que invierta el 90% de su herencia en un solo fondo indexado al S&P 500. La paradoja merece una explicación.

11 de junio de 2024 10 min de lectura

En 2007, Buffett hizo una apuesta pública de un millón de dólares: que un fondo indexado al S&P 500 batiría a una selección de fondos de cobertura cuidadosamente escogidos durante una década. Los fondos de cobertura son los vehículos donde invierten los muy ricos, manejados por gestores estrella que cobran comisiones altísimas.

Diez años después, Buffett ganó la apuesta. El fondo indexado retornó cerca de 7,1% anual en promedio. Los fondos de cobertura, en conjunto, retornaron cerca del 2,2%. La donó a caridad. Ese tipo de hechos cambian la conversación más que mil teorías.

¿Qué es exactamente un fondo indexado?

Un fondo indexado es un vehículo de inversión que replica un índice bursátil. En lugar de que un gestor decida qué acciones comprar, el fondo simplemente compra todas las que componen el índice, en la misma proporción.

El más famoso es el S&P 500, que sigue las 500 empresas más grandes de Estados Unidos. Si compras un fondo indexado al S&P 500, en la práctica estás comprando un pedacito de cada una de esas 500 empresas, ponderado por su tamaño. Apple, Microsoft, Amazon, Google, Tesla y otras 495 más. Todas, en una sola operación.

Por qué le ganan a los fondos activos

La pregunta lógica es: si hay gestores expertos que dedican su vida a estudiar el mercado, ¿no deberían superar a un fondo que simplemente "compra todo"? La respuesta corta es que la mayoría no lo logra. Y la respuesta larga tiene tres componentes:

  1. Las comisiones. Un fondo activo cobra entre el 1% y el 2,5% anual. Un fondo indexado cobra entre el 0,03% y el 0,5%. A 30 años, esa diferencia compuesta puede ser el 30% del retorno final.
  2. El acierto al elegir. Estudios consistentes (SPIVA es el más conocido) muestran que más del 80% de los fondos activos no le ganan a su índice de referencia a 10 años. A 20 años, más del 90%.
  3. La paradoja de la selección. Los pocos fondos activos que sí ganan, son imposibles de identificar de antemano. El que fue mejor en la última década rara vez es el mejor en la siguiente.
Espacio publicitario

El argumento matemático

William Sharpe, premio Nobel de economía, lo demostró con un argumento simple: el conjunto de inversores activos, en promedio, tiene que producir el retorno promedio del mercado, antes de comisiones. Después de comisiones, está obligado a producir un retorno inferior al promedio del mercado. Y el promedio del mercado es exactamente lo que un fondo indexado replica, pero con comisiones cercanas a cero.

No es que los fondos indexados sean "mejores". Es que son matemáticamente superiores a la media de los fondos activos. Esto no requiere creerle a nadie: las matemáticas se sostienen solas.

Tipos de fondos indexados

No todos los fondos indexados siguen el mismo índice. Las opciones más comunes para un inversor minorista:

ETF vs Fondo Mutuo: la confusión común

Un ETF (Exchange-Traded Fund) es un fondo que cotiza en bolsa como una acción. Compras y vendes durante el día al precio del momento. Un fondo mutuo se compra y vende a precio del cierre, una vez al día. Para fines prácticos, un fondo indexado puede venir en cualquiera de las dos estructuras. Lo importante es el índice que sigue y la comisión, no la estructura.

Para inversores particulares, los ETFs suelen ser más convenientes por flexibilidad de operativa y, en algunos países, mejor tratamiento fiscal.

Cómo empezar con poco dinero

Una de las grandes ventajas de los fondos indexados es la accesibilidad. Hay ETFs donde puedes empezar con 50 dólares o menos. La estrategia recomendada para alguien que empieza:

  1. Define tu horizonte. Si vas a necesitar el dinero en menos de 5 años, los fondos indexados de acciones no son tu vehículo. La volatilidad de corto plazo puede dejarte en pérdida.
  2. Define tu mezcla de riesgo. Una regla básica es: porcentaje en bonos = tu edad. A los 30 años, 70% acciones y 30% bonos. A los 60, al revés. Es discutible pero útil como punto de partida.
  3. Elige uno o dos fondos amplios y diversificados. Resistir la tentación de tener diez. Uno mundial de acciones más uno de bonos suele ser suficiente.
  4. Aporta de forma regular. Cada mes, el mismo monto, automatizado. La estrategia se llama "dollar cost averaging" y reduce el riesgo de comprar todo en el peor momento.
  5. No mires. Literalmente. Mirar el portafolio cada día es la forma más rápida de tomar malas decisiones. Una revisión cada trimestre es suficiente.
El consejo más raro que vas a leer

El mejor inversor en fondos indexados es el que se aburre. Si tu estrategia te resulta emocionante, probablemente la estás complicando demasiado. La inversión a largo plazo en indexados es disciplina, no entusiasmo.

Las críticas razonables

Para no parecer fanático, los fondos indexados tienen sus críticas reales:

El error psicológico más común

Vender en una caída. Cuando el mercado baja un 30% (cosa que pasa cada 5 a 10 años en promedio), tu portafolio de 50.000 vale ahora 35.000. La sensación es de pérdida, aunque solo es pérdida si vendes. El que vende cristaliza el daño. El que mantiene, espera la recuperación. Históricamente, todos los grandes desplomes del S&P 500 se recuperaron en menos de 7 años.

"El mercado de acciones está diseñado para transferir dinero de los impacientes a los pacientes." — Warren Buffett

Si el peor escenario que puedes tolerar emocionalmente es perder un 10% en un año, no inviertas el 100% en acciones. Mezcla con bonos hasta que la mezcla sea soportable para ti. Una estrategia que abandonas en pánico, no es una estrategia.

Buffett, pase lo que pase, le va a recomendar fondos indexados al 99% de las personas. No porque sean perfectos. Porque son lo suficientemente buenos, con un riesgo de cometer errores graves mucho menor que cualquier alternativa que requiera selección activa.