Empecemos con un experimento mental. Tienes dos opciones: te pago un millón de dólares ahora mismo, en efectivo, o te pago un centavo hoy y te duplico la cantidad cada día durante 30 días. ¿Cuál eliges?
La mayoría elige el millón. Es un error de cinco millones trescientos mil dólares.
Un centavo duplicado durante 30 días termina siendo 5.368.709 dólares. No es magia: es interés compuesto al 100% diario. Y aunque ningún banco te va a dar el 100% diario, el principio es exactamente el mismo cuando hablas de un fondo indexado al 8% anual durante 40 años.
Qué es realmente el interés compuesto
Interés simple es cuando ganas intereses sobre tu capital inicial. Pones 1.000 dólares al 10% anual, y cada año recibes 100. Al cabo de 10 años tienes 2.000.
Interés compuesto es cuando ganas intereses sobre tu capital inicial más sobre los intereses ya ganados. Pones los mismos 1.000 al 10% anual, pero los intereses se quedan adentro. Al cabo de 10 años no tienes 2.000, tienes 2.594. La diferencia parece pequeña. Sigue leyendo.
Mismo capital inicial, misma tasa, mismo tiempo. La única diferencia es dejar que los intereses generen intereses. A 40 años la cosa es absurda: pasas de 1.000 a 45.000.
Por qué nadie lo aprovecha (aunque todos lo conocen)
Es una pregunta legítima. Si las matemáticas son tan favorables, ¿por qué la gran mayoría de personas no termina rica?
Tres razones, en mi opinión:
- El tiempo necesario es brutal. Los grandes saltos del interés compuesto ocurren en los últimos años, no en los primeros. Es la famosa curva exponencial. Y nadie quiere esperar 25 años para ver el efecto.
- Los seres humanos descontamos el futuro. En psicología económica esto se llama hyperbolic discounting. Preferimos 100 hoy a 200 dentro de un año, aunque la matemática sea claramente mejor en la segunda opción.
- Los retiros lo destruyen. Sacar dinero antes de tiempo, aunque sea poco, mata la curva. Es un efecto desproporcionado.
Lo que la fórmula te dice
La fórmula del interés compuesto es: VF = VP × (1 + r)n. VF es el valor futuro, VP el valor presente, r la tasa de interés (en decimales) y n el número de períodos. La parte que importa es el exponente. El tiempo no suma, multiplica.
Por eso diez años más en la inversión no equivalen al doble: equivalen a entre tres y diez veces más, dependiendo de la tasa. Es contraintuitivo y por eso pocos lo creen.
El factor que más impacta
Hagamos otro ejercicio. Tres personas invierten para su jubilación a los 65 años:
- Ana empieza a los 25, aporta 200 al mes durante 10 años, luego para. Total aportado: 24.000.
- Bruno empieza a los 35 y aporta 200 al mes hasta los 65. Total aportado: 72.000.
- Carla empieza a los 45 y aporta 400 al mes hasta los 65 (el doble que Bruno). Total aportado: 96.000.
Asumiendo un retorno anual del 8% (cercano al promedio histórico del S&P 500 ajustado por inflación), al cumplir 65 años los tres tienen estos montos:
Ana, que aportó la cuarta parte de Carla, termina con casi tres veces más dinero. ¿Por qué? Porque empezó veinte años antes. Empezar pronto pesa más que aportar más.
"El tiempo en el mercado le gana al timing del mercado." — Aforismo común entre inversionistas pasivos
Cómo aplicarlo si empiezas tarde
Si tienes 40 o 50 años y estás leyendo esto pensando "ya es tarde", no lo es. Pero el juego cambia. Cuando el tiempo ya no juega tanto a tu favor, las palancas son otras:
- Aumentar la tasa de ahorro mucho más allá del 20% clásico. 30% o 40% cuando es viable.
- No retirar nunca antes del objetivo. Cero excepciones. Si necesitas el dinero antes, no era para ese fin.
- Reducir comisiones. Una diferencia de 1% en comisión anual a 25 años puede comerte el 25% del retorno final. Los fondos indexados de bajo costo existen exactamente para esto.
El cálculo que deberías hacer hoy
Toma una calculadora online de interés compuesto (hay decenas, gratis). Mete tu edad actual, la edad a la que quieres jubilarte, lo que puedes aportar mensualmente y una tasa conservadora del 6% real. Mira el número que sale. Si es bajo, sube el aporte. Si sigue siendo bajo, sube los años. Si sigue siendo bajo, ya sabes lo que hay que hacer: empezar hoy.
Durante años creí que invertir era para gente con dinero "extra". No es así. Invertir es para gente que entiende que el dinero "extra" no existe: si no lo apartas, te lo gastas. Punto.
El interés compuesto no es un truco. Es una propiedad matemática del crecimiento. Lo que es un truco es ignorarlo durante 20 años y luego intentar resolverlo en 5.